V

V 1.0

Te sorprenderá por lo adictivo que resulta.

Cuando nos hacemos una primera idea de un juego al ver una captura de pantalla normalmente estamos arriesgándonos a equivocarnos en lo que hemos pensado. Con V una imagen del mismo nos haría pensar que se trata de algo absurdo y sin sentido. Pero echar una partida a esta original propuesta de Creability significa descubrir que a veces las cosas más simples pueden ser también las más divertidas. Teniendo en cuenta que es free to play, hay pocos motivos para no probarlo. Ver descripción completa

PROS

  • Hay pocos juegos como este
  • La esencia indie elevada al máximo nivel

CONTRAS

  • No jugarás muchos días seguidos
  • Que los efectos de luz molesten a tu vista

Cuando nos hacemos una primera idea de un juego al ver una captura de pantalla normalmente estamos arriesgándonos a equivocarnos en lo que hemos pensado. Con V una imagen del mismo nos haría pensar que se trata de algo absurdo y sin sentido. Pero echar una partida a esta original propuesta de Creability significa descubrir que a veces las cosas más simples pueden ser también las más divertidas. Teniendo en cuenta que es free to play, hay pocos motivos para no probarlo.

Hay que concentrarse

En V lo importante es la concentración y la agilidad mental. No sirve con que pulsemos el botón del ratón sin control pensando que así obtendremos una puntuación alta. Hay que esforzarse para estar al tanto de lo que vemos en pantalla, porque a las primeras de cambio cometeremos un error tonto que nos dejará totalmente humillados. Pero eso nos dejará muchas ganas de volver a jugar. Por la pantalla van apareciendo palabras e ideas que tenemos que relacionar y asimilar con rapidez. Es tan rápido que por sus efectos visuales se recomienda que no lo jueguen personas que tengan problemas de epilepsia.

Divertido y recomendable

Con V tenemos ese tipo de juego que no tardamos en recomendar a nuestros amigos para que ellos también pasen un buen rato con él. Un buen rato o mal rato, porque hay algunos momentos en los que vemos claramente que es el juego el que está jugando con nosotros y no nosotros con él. Pero el sabor de boca que queda al final es muy satisfactorio.